Cuando los niños tienen un paladar estrecho, falta de espacio en la boca o problemas de mordida cruzada, puede ser necesario un tratamiento que no solo alinee los dientes, sino que también ayude a corregir la forma del maxilar superior. Entre los dispositivos más eficaces para este fin destaca el disyuntor palatino, un aparato ortopédico diseñado para expandir el arco maxilar superior en niños con paladar estrecho, mordida cruzada o apiñamiento dental. Utilizado principalmente entre los 7 y 10 años, cuando los huesos palatinos mantienen cierta flexibilidad, este tratamiento no solo optimiza la alineación dental, sino que también previene complicaciones funcionales y estéticas en la adolescencia y adultez. En la Clínica Dental Castañer de Palma de Mallorca, dirigida por la Dra. Mar Murcia Lloret, se aplican protocolos personalizados que combinan precisión técnica con un enfoque empático, garantizando resultados duraderos y una experiencia positiva para los pacientes pediátricos.
El disyuntor, también denominado expansor palatino, es un aparato fijo que ensancha el maxilar superior separando gradualmente los huesos del paladar para crear más espacio.
La instalación del disyuntor se recomienda ante:
El disyuntor es más efectivo entre los 7 y los 10 años, cuando los huesos del paladar aún no están fusionados. Corregir estos problemas a tiempo evita complicaciones mayores en el futuro y facilita la alineación dental.
En la Clínica Castañer, cada disyuntor se fabrica mediante impresión digital 3D, asegurando un ajuste anatómico preciso. La elección entre modelos como el Hyrax (tornillo central con activación autónoma) y el McNamara (combinación de acrílico y metal para casos mixtos) depende de la edad del paciente, severidad de la maloclusión y cooperación esperada.
Los padres o el niño giran el tornillo con una llave especial según las indicaciones del ortodoncista, generalmente 0.25 mm diarios (un cuarto de vuelta). Este ritmo gradual minimiza las molestias, aunque es común sentir presión transitoria en el paladar durante las primeras 72 horas. La fase activa dura entre 2-4 semanas, hasta alcanzar la expansión prescrita.
Una vez logrado el ancho maxilar deseado, el disyuntor permanece fijo durante 3-6 meses como dispositivo pasivo. Este periodo permite la mineralización del nuevo hueso en la sutura expandida, evitando recidivas. Posteriormente, se inicia la ortodoncia correctiva para alinear los dientes y cerrar el diastema interincisivo.
Al corregir la mordida cruzada, se redistribuyen las fuerzas oclusales, disminuyendo el riesgo de desgastes dentales patológicos y trastornos de la ATM. Pacientes tratados en la Clínica Castañer reportaron un 70% de reducción en cefaleas relacionadas con la maloclusión tras la terapia.
La expansión palatina incrementa el volumen nasal, facilitando la respiración fisiológica. Según estudios recientes el 85% de los niños con rinitis crónica experimentaron mejoría sintomática tras el tratamiento, reduciendo la dependencia de medicamentos antihistamínicos.
Un paladar amplio favorece la erupción dentaria simétrica, mientras que la corrección del perfil convexo (asociado al maxilar contraído) refuerza la autoestima infantil. La Dra. Murcia Lloret enfatiza la importancia de abordar estas transformaciones mediante un enfoque lúdico, involucrando al niño en cada etapa para minimizar la ansiedad.
La Dra. Mar Murcia Lloret se especializa en ortodoncia y tiene amplia experiencia en el tratamiento de problemas como el paladar estrecho. Con su enfoque cercano y personalizado, cada consulta es una experiencia positiva tanto para los niños como para sus padres.
Detectar estos problemas a tiempo puede marcar una gran diferencia. Llámanos o visítanos en Palma de Mallorca para más información.